Escultor

Gonzalez Moreno

JUAN GONZÁLEZ MORENO

Juan González Moreno nació en el pueblo murciano de Aljucer, en el año 1908. Su formación artística se inicia en 1923, cuando empieza a estudiar dibujo en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia. Un primer contacto con el mundo de la escultura se produciría cuando, al año siguiente, pasara a formar parte del taller de Miguel Martínez, discípulo de Sánchez Araciel y, como éste, continuador del estilo salzillesco, donde se atendía, fundamentalmente, a los encargos de imaginería y retablos. Fue, por tanto, el tema religioso el que, debido al medio social en que se desenvolvía, facilitó a González Moreno sus primeros ensayos escultóricos, dentro de la ya entonces agotada escuela tradicional murciana, heredera del gran nombre del XVIII. Junto a ese ambiente tradicional, por aquellos años entró en contacto con el grupo de artistas más renovadores del panorama local murciano de la época, trabando gran amistad con el escultor Clemente Cantos, quien influiría decisivamente en su formación.

La primera oportunidad de ampliar sus horizontes creativos le llegaría en 1931, cuando es pensionado por la Diputación Provincial para estudiar escultura en la Escuela Central de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Su etapa madrileña le permitiría entrar en contacto con el importante grupo de escultores españoles que realizaban una obra que podríamos calificar “de pacto” entre el clasicismo y la vanguardia. Entre esos escultores se encontraba José Capuz, que en 1922 había sido nombrado profesor de Modelado y Vaciado en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y que era académico de San Fernando desde 1924, y cuya obra González Moreno había tenido ocasión de admirar cuando se desplazó a Cartagena para contemplar El Descendimiento, grupo que llegó a la ciudad tras una gran repercusión a nivel nacional.

En 1936 termina sus estudios de escultura y regresa a Murcia. Durante los años de la guerra civil, desarrolla una importante labor en la salvaguarda del patrimonio artístico, especialmente, en la conservación de distintos retablos y custodia de las obras de Salzillo.

Tras la contienda, termina sus estudios de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y desarrolla una gran actividad en el campo de la escultura religiosa dentro de los numerosos encargos de aquella época dirigidos a sustituir las piezas desaparecidas y a satisfacer el nuevo fervor religioso oficial. En 1943 entra en contacto con la Academia Breve de Crítica de Arte, promovida por Eugenio D’Ors, quien pretendía orientar y difundir en España el arte moderno de acuerdo con unos presupuestos estéticos que, sin dar la espalda a la tradición, apostasen por la modernidad. Por entonces empieza a recibir González Moreno el reconocimiento a su trabajo, ganando el premio Francisco Salzillo de la Diputación (1946) Y la Tercera Medalla en la Exposici6n Nacional de Bellas Artes de Madrid (1948 ). El mismo año de 1948 obtiene una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores para una primera estancia en Italia que se prolongaría hasta abril de 1949.

Tanto esta primera estancia italiana como la segunda de 1952 influirán decisivamente en su obra que, a partir de entonces, reflejará la admiración que sentía por los grandes escultores del renacimiento italiano, especialmente, Donatello y Miguel Ángel. De esta época datan obras como el grupo de El Lavatorio, para la cofradía de la Sangre de Murcia, o el bronce de La Anunciación, con el que ganaría la Segunda Medalla Nacional de Bellas Artes en 1952. Su formación internacional se completaría en 1955 con su estancia en París, donde ahonda en la búsqueda de un nuevo clasicismo, siguiendo la estela de mediterraneidad de Maillol.

Ese mismo año es nombrado profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Murcia, centro docente del que sería director desde 1963 hasta su jubilación en 1977. A esta época de plenitud -en la que gana la Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1957 (Mujer mediterránea) y en la que entra a formar parte de la Academia de Alfonso X el Sabio (1957) y, como Correspondiente, de la Real de San Fernando (1959), pertenecen el grupo del Santo Entierro de Cristo y la Virgen de la Soledad que esculpió para lo marrajos.

En 1989 se realiza su gran Exposición Antológica en el Almudí (Murcia).

Juan González Moreno falleció en Murcia el 10 de enero de 1996.